
Cañuelas me vio nacer, allá por 1950 y tantos, un 26 de Noviembre, día miércoles. A la mañana, mamá había ido a Capital porque se atendía en el pabellón de obstetricia del hospital Penna, para realizar un control de rutina, el obstetra, luego de atenderla, la envió de regreso a casa porque, según él, faltaba como una semana par mi nacimiento, mamá era una panza con cuerpo. Cuando baja del tren en Cañuelas y se dirige a casa, se cruza en el trayecto con su hermano ( o sea mi tío Queto) que al verla caminar con las piernas medio abiertas, a los barquinazos y la panza colgando en el medio, asombrado le pregunta, como
era que no había quedado internada, mami le explica que estaba todo bien y que tenía para una semana más, a lo que el tío le responde, que va!!!!! vos de hoy no pasás!!! y.... dicho y hecho, no pasamos de ese día, allá fuimos a la tarde al hospital de Cañuelas para hacer zafarrancho, propio de nosotras, ¿cómo íbamos a pasar inadvertidas? jamás!!!
No éramos Stars, pero le pegábamos en el palo, ruido hacíamos y bien fuerte, escuchá esto.
Ya se sentía el calor, y, era fines de Noviembre, llega mamá a casa cargando conmigo, por detrás llega mi hermana del cole, comen algo, aún no se habían levantado de la mesa cuando llega una vecina a preguntarle a mami como le había ido y le pasa el parte de las últimas noticias. Querida Anita hay paro general , dice.
Paro de qué? pregunta mamá
De todo, responde la vecina
mamá, ¿cómo de todo?
la vecina, si, tal cual le digo, de transporte , las oficinas pública dan asueto a los empleados, de médicos, de todo Anita, no se que pasa pero no me gusta nada.
Imagínate mami cuando dijo médico, después del designio del tío Queto, ¿y cuando dijo transporte? papá estaba trabajando en Capital, eso quería decir que no podía volver, no era problema porque se quedaba en casa del abuelo, pero si yo nacía él no iba a estar, yo creo que con este panorama la mamma entró en pánico, y las predicciones del gurú hermano, se empezaron a sentir, desde luego que yo al escuchar a la vecina dije, esta es la mía, ¿por qué todo sencillo, si podemos ponerle un poco de condimento a éste pueblo? y así fue.
Mamá quería pararse y no podía, la cintura le dolía, yo que me sacudía como nunca, cuando amagaba a pararse yo la tiraba para abajo, se aproximaba el momento, al darse cuanta, la Anita Manuela (mamá) le pide a mi hermana que llame a la vecina que se había retirado para que la ayude, allá sale la Anita María (mi hermana) a las corridas, cuando la vecina se anoticia, vuela para la casa del vecino que tenía auto, va, una camioneta toda destartalada, pero, Don Fresino, con su generosidad de hombre de campo, ayudó a mami a subir y fuimos a dar al hospital que estaba más desierto que el Zahara.
¿Quién carajo nos iba a atender? que desolación!!!!!! buscando médico, partera, enfermero, algo que se pareciera, nada de nada. Yo también estaba asustada, según mami, a mi me parece que yo estaba exitada por el alboroto, me gustaba todo ese cachengue.
Pero así y todo llegué, asistida por una mucama que estaba deambulando por el edificio del hospital, haciendo tiempo, porque otra cosa no podía, hasta que la vinieran a buscar, porque, se cumplieron los designios de la vecina, no había transporte, no tenia como regresar a su casa.
Papi me vió a los dos días de haber arribado a este paraíso, como suponíamos se quedó en casa del abuelo, sorprendido con mi nacimiento, claro no había celulares, todo era más sencillo a la fuerza. Mami le contaba que casi nazco en la camioneta de Don Fresino, que el viejo estaba muy asustado y preocupado cuando no localizaban al médico, mientras mi hermana me miraba con amor y odio, que disimulaba porque ella tenía casi diez años, no podía odiarme, ella era grande y tenía que entender que había llegado su estorbo a modificar su vida, la única feliz era yo, pancha tomaba la teta, y misión cumplida.
y aquí estoy contando esta historia y feliz porque soy portadora de un bello nombre que se lo debo a mis viejos o mejor a mis abuelas, que estaban muertitas las dos, ellas, cuando yo asomo el ojo, habiendo tantos muertos con lindos nombres, en fin, y aquí la Angela Dominga, lo del artículo adelante es para que sepas cual es mi sexo, y además no puedo ser de Cañuelas si no lo uso, en los pueblos no puede faltar.
El panorama político de hace medio siglo atrás no difiere mucho con el actual, distintos nombres en el poder pero la mismísima cagada.
He vuelto a Cañuelas muchas veces, de hecho no estoy demasiado lejos como par no hacerlo, es un hermoso pueblo, Los Fresino y los Medina, echaron raíces, aún viven sus nietos allí, estas dos familias son las más recordadas, siempre estaban en las historias que mami me contaba de su paso por ahí. Dicen que nada es casual, todavía no logro saber cual a sido mi misión en ese pueblo, muy poco tiempo estuve, y a muy corta edad, seguramente
en algún momento lo voy a saber. Creo que no es mi historia, sigue siendo la de mis viejos, por eso socavo, la mía está acá, en Guillón.
era que no había quedado internada, mami le explica que estaba todo bien y que tenía para una semana más, a lo que el tío le responde, que va!!!!! vos de hoy no pasás!!! y.... dicho y hecho, no pasamos de ese día, allá fuimos a la tarde al hospital de Cañuelas para hacer zafarrancho, propio de nosotras, ¿cómo íbamos a pasar inadvertidas? jamás!!!
No éramos Stars, pero le pegábamos en el palo, ruido hacíamos y bien fuerte, escuchá esto.
Ya se sentía el calor, y, era fines de Noviembre, llega mamá a casa cargando conmigo, por detrás llega mi hermana del cole, comen algo, aún no se habían levantado de la mesa cuando llega una vecina a preguntarle a mami como le había ido y le pasa el parte de las últimas noticias. Querida Anita hay paro general , dice.
Paro de qué? pregunta mamá
De todo, responde la vecina
mamá, ¿cómo de todo?
la vecina, si, tal cual le digo, de transporte , las oficinas pública dan asueto a los empleados, de médicos, de todo Anita, no se que pasa pero no me gusta nada.
Imagínate mami cuando dijo médico, después del designio del tío Queto, ¿y cuando dijo transporte? papá estaba trabajando en Capital, eso quería decir que no podía volver, no era problema porque se quedaba en casa del abuelo, pero si yo nacía él no iba a estar, yo creo que con este panorama la mamma entró en pánico, y las predicciones del gurú hermano, se empezaron a sentir, desde luego que yo al escuchar a la vecina dije, esta es la mía, ¿por qué todo sencillo, si podemos ponerle un poco de condimento a éste pueblo? y así fue.
Mamá quería pararse y no podía, la cintura le dolía, yo que me sacudía como nunca, cuando amagaba a pararse yo la tiraba para abajo, se aproximaba el momento, al darse cuanta, la Anita Manuela (mamá) le pide a mi hermana que llame a la vecina que se había retirado para que la ayude, allá sale la Anita María (mi hermana) a las corridas, cuando la vecina se anoticia, vuela para la casa del vecino que tenía auto, va, una camioneta toda destartalada, pero, Don Fresino, con su generosidad de hombre de campo, ayudó a mami a subir y fuimos a dar al hospital que estaba más desierto que el Zahara.
¿Quién carajo nos iba a atender? que desolación!!!!!! buscando médico, partera, enfermero, algo que se pareciera, nada de nada. Yo también estaba asustada, según mami, a mi me parece que yo estaba exitada por el alboroto, me gustaba todo ese cachengue.
Pero así y todo llegué, asistida por una mucama que estaba deambulando por el edificio del hospital, haciendo tiempo, porque otra cosa no podía, hasta que la vinieran a buscar, porque, se cumplieron los designios de la vecina, no había transporte, no tenia como regresar a su casa.
Papi me vió a los dos días de haber arribado a este paraíso, como suponíamos se quedó en casa del abuelo, sorprendido con mi nacimiento, claro no había celulares, todo era más sencillo a la fuerza. Mami le contaba que casi nazco en la camioneta de Don Fresino, que el viejo estaba muy asustado y preocupado cuando no localizaban al médico, mientras mi hermana me miraba con amor y odio, que disimulaba porque ella tenía casi diez años, no podía odiarme, ella era grande y tenía que entender que había llegado su estorbo a modificar su vida, la única feliz era yo, pancha tomaba la teta, y misión cumplida.
y aquí estoy contando esta historia y feliz porque soy portadora de un bello nombre que se lo debo a mis viejos o mejor a mis abuelas, que estaban muertitas las dos, ellas, cuando yo asomo el ojo, habiendo tantos muertos con lindos nombres, en fin, y aquí la Angela Dominga, lo del artículo adelante es para que sepas cual es mi sexo, y además no puedo ser de Cañuelas si no lo uso, en los pueblos no puede faltar.
El panorama político de hace medio siglo atrás no difiere mucho con el actual, distintos nombres en el poder pero la mismísima cagada.
He vuelto a Cañuelas muchas veces, de hecho no estoy demasiado lejos como par no hacerlo, es un hermoso pueblo, Los Fresino y los Medina, echaron raíces, aún viven sus nietos allí, estas dos familias son las más recordadas, siempre estaban en las historias que mami me contaba de su paso por ahí. Dicen que nada es casual, todavía no logro saber cual a sido mi misión en ese pueblo, muy poco tiempo estuve, y a muy corta edad, seguramente
en algún momento lo voy a saber. Creo que no es mi historia, sigue siendo la de mis viejos, por eso socavo, la mía está acá, en Guillón.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada