HOLA, hola, hola, aquí yo haciendo contacto con la tierra, hay alguién? me escuchan? mejor porque para lo que tengo que decir.
Que día! muchio calor y además lunes, fui a gym , techo e´chapa, pa´que te voy a decir, me transpiraba hasta....
No entiendo como no ponen aire, ese club era de padlle, y donde están las máquinas es unas de las canchas que adaptaron para tales fines, y yo voy a las dos de la tarde, pa´sufrir, pero es que soy tan ocupada que no tengo otro horario, bueno, así que me corre la gota por ahí, pero no importa, me la banco.
Comencé el día 15 de Noviembre, es decir hace cuatro días, bien che, creí que iba a claudicar pero no, sigo firme, claudicar no de claudia, porque yo me llamo distinto, de abandonar.
Ya pasé por tres entrenadores, por los horarios, los fines de semana hay otros, hoy me tocó con Juan Pi, no se si es Juan Pistola, Juan Pito, o Juan Pichota, mañana le pregunto, lindo el pende, me daba la rutina y me miraba con dudas, le di pena o asco, no es para menos, no sabes los cuerpos que van! son esculturas, 120, 60, 90 yo también, pero no en ese orden, 120 en el medio y de ahí pa´arriba. La cuestión que este niño me metía un ejercicio tras otro, pobre, no entendía semejante desatino, quería arreglarme en una hora! adivinando la intención, le decía, Juan Pi, tranquilo que mañana vuelvo, porque se había ensañado, quería que reventara, y para colmo estoy haciendo dieta, como muchas verdura y hoy precisamente almorcé coliflor, en un momento sentí pánico, me acordé de la Amunchasteguy, que ahora canta, está salvada, porque con la música todo pasa inadvertido, hasta el mal olor, total están todos transpirados, pero yo estaba solita y música no había, en un momento dado me dice el Juanpi, vamos hacer piernas y glúteos, y me llevó hasta una máquina que te acostas boca arriba y con las piernas levantas no se cuantos kilos, pensé, pobre pibe, le borro la cara!, y me acordé de mi tía que se tiraba pedos en la parada del colectivo y hacía ruido con el pié y tosía para disimular, que hija de puta!!! pero yo que hacía? los pies los tenía trabados en la máquina, si tosía la cara estaba para abajo y el culo bien para arriba, decididamente estaba perdida, ya está dije, voy a invocar a san pedo de los descompuestos, y oré, oré, oré, y el santito me escuchó, menos mal, no por mí, porque es preferible perder un entrenador y no morir reventada, pero el Juanpi no tiene la culpa, no te parece?
Moraleja: No hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a ti (salmo 14 pág. 2 L. X)
lunes, 19 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario