Te cuento las cosas raras que suelen pasarme. Desde que en mi barrio existe el servicio de T.V. por cable, que dicho sea de paso, hay dos compañías que suministran, creo que una vez y hace mucho tiempo estuve recibiendo dicho servicio en forma legal, las otras veces me enganché, me colgué del cable. Eso si, de una compañía por vez , cuando me cortaban de una me enganchaba de la otra y así sucesivamente, o sea que alternaba, les daba descanso.
Después, cuando los cortes eran cada vez más seguidos, es decir, que ya no era negocio, pasé a compartir con mi vecina, que si lo mirás con un solo ojo, era cuasi legal, pero resulta que mi vecina tiene cinco televisores, de los cuales tres estaban permanentemente encendidos, en casa hay dos, de los cuales hay uno funcionado a full, conclusión, se veía para la mierda, de los ochenta canales, se veían cinco, y no eran precisamente los de mi preferencia, así estuve casi dos años, hasta que un día dije, chau no va más, vuelvo a lo que siempre fui, una ilegal, claro que no por mi culpa, sino por este sistema capitalista de mierda, donde si sos un perejil no tenés derecho a ver un programa pedorro a no ser que pongas la tele culo para arriba mientras haces la grulla, digo para zafar de las rayas. Y así fue que volví a sentirme como en los viejos tiempos, contenta pero temerosa, contenta porque al fin podía ver la reproducción del bicho bolita en animalplanet, sin interferencia, y temerosa porque pensaba que cuando estaban copulando los bichitos me iban a cortar el cable. Y que te cuento que me ocurre eso, cuando papá corazón va a abrazar a una de las chancle , canal volver, se estaciona una camioneta debajo del poste donde está la caja donde se conectan los usuarios, y ahí nomás un señor con cara de malo se sube a la escalera y con sorna y de un solo tajo me parte el corazón, nunca le voy a perdonar aquella actitud.
Pude reponerme de aquello, y después de mucho meditar decidí ser legal, así que llamé a ambas compañías para ver cual de las dos me ofrecía algún servicio diferencial con alguna buena promo, y acepté el que más me convenía, pero claro, es mejor precio pero tiene menos canales, por ejemplo,canal volver, no existe en esta empresa, así que me quedé sin ver si se abrazaban papá corazón con la chancle más pequeña, y me perdí el último capítulo de Rosa de lejos, todo mal. Pero ahí no termina el cuento porque está escrito que nunca voy a dejar de ser una ilegal, aunque ahora soy ilegal indirectamente, ilegal colateral, porque no sabes lo que hizo el idiota que vino hacer la conexión en vez de conectarme a su compañía, de la cual soy abonada y hasta número de usuario tengo, me conectó a la compañía de la competencia, así que pago por setenta canales y veo ochenta, chau loca te dejo que me pierdo Bonanza.
Moraleja: más vale pájaro en mano que elefante en pié.
sábado, 10 de noviembre de 2007
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1 comentario:
Muy buena la historia del cable!! Cambiaste tele por compu??
Beso!
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